Estamos en el año 2018 de la era actual. Tenemos un Tesla orbitando la Tierra, robots haciendo pedidos de mercado por nosotros, e incluso aplicaciones de citas para perros. Hemos dado un largo recorrido desde los días en que la histeria era un diagnóstico médico legítimo, y aun así a pesar de nuestro relativo “despertar”, el cuerpo de la mujer sigue siendo un tema tabú. Tanto sexualizado como cuidadosamente estudiado, la forma femenina es una fuente histórica y contemporánea de mito cultural. Esta semana, te traemos una lista de siete razones por qué necesitamos derribar estas dañinas (y ridículamente anticuados) creencias.

1. Las mujeres sangran, supéralo

A pesar de ser los períodos una condición común en la vida de la mitad de la población, la menstruación se ha mantenido como un tema estrictamente fuera de límites. No queremos saber de ello, no queremos hablar de ello, ¡y definitivamente no queremos verlo! O eso nos hace pensar nuestra sociedad. ¿Quién puede olvidar el rechazo que obtuvo la foto del período de la poeta Rupi Kaur en 2015? Necesitamos presionar en contra de este silenciamiento del útero, citando a la mujer misma, “Su patriarcado está sangrando. Su misoginia está sangrando. No seremos censuradas.”

2. Estamos de pelos

El cabello corporal sigue siendo un punto de enfrentamiento político cuando se trata del cuerpo de la mujer, incluso las publicidades de productos para la depilación muestras extremidades que ya están libres de cabello. Se nos enseña que nuestra belleza es dolorosa y que no hay lugar para piernas y axilas peludas, o una pubis peluda en paz en este bello mundo. Sin embargo, la tendencia está cambiando – muchas mujeres están poniendo resistencia a la Gillette y hablando de esto. Esta conversación está ayudando a normalizar nuestro aspecto natural, con celebridades como Gwyneth Paltrow y otras hablando acerca de su cabello corporal – incluso llevando a la creación del hashtag #bringbackthebush.

3. Control de natalidad, derecho natural

El año pasado trajo la Era Trump, con sus crecientes amenazas al acceso de las mujeres al control de natalidad. El senado de los Estados Unidos a buscado desde entonces, recortes a la Paternidad Planificada, a la ley de Cuidado de Salud Asequible, y otros servicios de salud para la mujer. Estos milagros médicos y políticos han revolucionado la vida y libertad cotidiana de las mujeres – desde el desarrollo de la pastilla anticonceptiva en los 1960s – y deben ser protegidos a todo costo.

4. Ablación Genital Femenina

Una práctica que sorprende que aún exista hoy en día, la ablación genital femenina involucra la extracción parcial o total del genital externo femenino o otros daños a los órganos genitales femeninos por razones no médicas (OMS). También se le refiere a veces como corte genital femenino o circuncisión femenina. No hay beneficios de salud en la ablación genital femenina y es internacionalmente reconocido como una violación a los derechos humanos. La práctica se basa en la inequidad de género, pretensiones de controlar la sexualidad de las mujeres e ideas de pureza, modestia y belleza. Es usualmente iniciado y llevado a cabo por mujeres, quienes lo ven como una fuente de honor.

5. Tildar de prostitute

Tildar de prostituta (slut-shaming) es abundante en la era del internet, con las redes sociales dando alza a nuevos espacios y plataformas sobre las cuales las mujeres y sus cuerpos pueden ser avergonzados y objeto de escrutinio. En el sentido más básico, tildar de prostituta es la práctica de criticar a mujeres y chicas que se perciben como violadoras de las expectativas de comportamiento y apariencia en cuanto a temas relacionados a la sexualidad. Por ejemplo, vestirse de maneras “sexualmente provocativas”, tener sexo, o incluso ser víctima acusada por sufrir de una ofensa sexual.

6. Cuerpos positivos

Es detestable como los cuerpos de las mujeres son fiscalizados por sus variantes tamaños, colores, formas y habilidades. La humillación corporal puede ser abierta, así como implícita, con celebridades siendo alabadas y criticadas en medios cotidianos y con mujeres enfrentando presiones por alcanzar estándares de belleza ideal en una base diaria. El positivismo corporal es un importante rechazo contra estas presiones, con más mujeres como Gabourey Sidibe levantándose por sí mismas y por otras. Sidibe respondió a los “haters” con el épico revés, “A la gente haciendo comentarios crueles acerca de mis fotos del Globo de Oro, definitivamente lloré por esto anoche en el jet privado camino a mi trabajo soñado. #JK.”

7. ¡Porque es el 2018, y nos cansamos!