¿Eres madre primeriza y tienes dolor en los pezones? Tranquila, no eres la única. Este malestar es muy común cuando eres madre por primera vez. Sin embargo, debes saber que la lactancia no tiene por qué doler. Aquí te vamos a contar las razones por las que se ocasiona y los mejores tips para resolverlo.

La lactancia materna

Quizás aún recuerdas el dolor en los senos durante el embarazo y ahora que estás amamantando a tu guagua, parece que esta molestia no cesa, sino que más bien se intensifica. Inclusive, puede que estés pensando que es natural que en la lactancia materna haya que soportar dolor.

dolor en los pezones amamantando

Pero nada más alejado de la realidad. Tanto el cuerpo de una madre primeriza como el de una madre experta sufren los mismos cambios y cuentan con los mismos conductos mamarios para producir leche. La verdadera diferencia entre sentir dolor de senos y no sentirlo radica en la técnica de amamantamiento y el cuidado.

¿Por qué duele cuando amamantas?

Verás, el dolor en los pezones suele presentarse más en madres primerizas, porque nadie te explica detalladamente cómo amamantar a tu bebé. Las correcciones las vas haciendo sobre la marcha, cuando ya presentas irritación y dolor, por no colocar bien a tu guagua o por no tener los cuidados necesarios.

Resulta que si tu bebé no toma generosamente el pecho, de manera que todo el pezón quede bien agarrado con su boca, entonces se produce una fricción, presión y estiramiento en los pezones que causa fisuras, ampollas e irritaciones en general.

Otra razón por la que ocurre el dolor en los senos es porque tu guagua no coloca bien la lengua y el paladar para succionar. Este error mecánico puede ser un problema morfológico de tu bebé, llamado anquiloglosia (tejido que no permite despegar la lengua del piso de la boca), o una cuestión de habilidad.

Finalmente, la falta de hidratación en la piel de los pezones y de masajes en los senos, hace que estos se congestionen y que estén más expuestos a presentar irritación.

Tips para aliviar la irritación y el dolor en los pezones

La lactancia materna tiene que ser un momento mágico para ti y tu guagua, pero para lograrlo debes eliminar el dolor en los pezones. Para ayudarte a que la lactancia materna sea tan especial, como realmente lo es, te compartimos estos 5 tips:

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Que su nariz toque tu pecho mientras lacta

Asegúrate de que tu bebé esté en la posición correcta. Esto es clave para evitar la irritación en los pezones o terminar el proceso de curación cuando ya tienes fisuras o grietas. Ayuda a que tu guagua tome todo el pezón con su boquita, cuidando que su nariz toque tu pecho y que el aire pueda entrar por su nariz mientras lacta.

Ponte cómoda

Tu postura también cuenta. Apoya tu espalda y cabeza, así evitas el dolor de espalda y facilitarás el agarre ideal y constante de tu bebé sobre los pezones. Además, estar cómoda te ayuda a relajarte, lo cual facilita la salida de la leche y, por ende, tu bebé tendrá que realizar un menor esfuerzo y presión sobre tu pecho.

Los masajes son claves

Una de las principales causas de dolor en los senos durante la lactancia es la falta de estimulación con masajes. Ten en cuenta que la leche se transporta y se almacena en los conductos mamarios, que pueden taparse cuando quedan restos de leche acumulados en forma de grumos. Para facilitar que estos salgan, debes hacer masajes suaves pero firmes desde la parte baja del cuello hacia los pezones.

No hagas fricción al masajear porque podrías irritar la piel y usa algún producto hidratante para facilitar el masaje. También puedes ayudarte con sacaleches que incluyen la almohadilla para masajes y programas de estimulación.

Compresas

Las compresas básicas son las de frío, con las que se puede desinflamar y aliviar el dolor en los pezones. Sin embargo, hoy encuentras compresas como las de Multi-Mam, con las que el dolor y el tratamiento de fisuras o grietas se hace efectivo.

Estas compresas Multi-Mam contienen un complejo patentado llamado 2QR, con el que se evita la formación de bacterias que pueden ocasionar infecciones graves para tu salud y la de tu bebé.

Productos hidratantes

La hidratación en tu piel es esencial para mantener la elasticidad y evitar agrietamientos, por supuesto, esto aplica de la misma manera para el área de los pezones y senos. Aplica productos hechos a base de lanolina y siempre procura que estén elaborados con ingredientes naturales.

De hecho, los expertos recomiendan aplicar unas gotitas de leche materna en tus pechos para hidratar y curar los pezones cuando ya están irritados.

Conclusiones

El dolor en los pezones no es una condición natural cuando eres mamá primeriza, este se presenta por errores en la técnica de amamantamiento o por la falta de los cuidados necesarios. Ten en cuenta los 5 tips que te indicamos en este artículo, mantén una correcta higiene, tanto en las manos como en los pechos, y disfruta al máximo este momento único que nutre a tu guagua en cuerpo y alma y que, además, te hace tanto bien a ti.

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