¿Qué es la congestión nasal?

La congestión nasal (nariz tapada) no es una condición; es el síntoma de una condición.

Debido a que la descarga nasal de mucosidades suele acompañar la congestión nasal, muchas personas creen que la congestión se debe a mucosidades espesas, pero esto es incorrecto. La congestión nasal ocurre cuando las membranas que recubren la nariz se hinchan debido a vasos sanguíneos inflamados.

El aire que respiramos contiene muchas impurezas tales como contaminantes, vapores químicos, polvo, polen, esporas de moho, gérmenes de otros que tosen y estornudan, etc. Nuestra nariz actúa como un filtro. Cualquier cosa que entre a nuestra nariz, lo cual las defensas inmunes del cuerpo reconozcan que no debiese estar ahí, causará una descarga del químico corporal “histamina”.

La histamina incrementa dramáticamente el flujo sanguíneo hacia la nariz, causando hinchazón y congestión del tejido nasal. La hinchazón estimula las membranas nasales a que produzcan cantidades excesivas de mucosidades. Las mucosidades se producen en un intento por “enjuagar” aquello de lo que nuestro cuerpo se quiere liberar.

¿Es la congestión nasal un problema serio?

Debido a que la congestión nasal es un síntoma y no una condición, en sí misma no es generalmente seria en el corto plazo. Sin embargo, la condición o enfermedad que cause la congestión nasal podría causar también otros síntomas o problemas que pueden ser serios.

Los bebés son esencialmente “respiradores nasales”, así que se trastornan rápidamente si la congestión nasal es lo suficientemente severa como para afectar su habilidad para respirar por la nariz. Desafortunadamente las dificultades para respirar relacionadas a la congestión nasal pueden a veces dificultar la habilidad del bebé para alimentarse apropiadamente, lo que puede aportar aún más a su angustia.

Problemas de audición y desarrollo tardío del habla pueden ocurrir como resultado de repetidas infecciones al oído, las que son frecuentemente asociadas con la congestión nasal de largo plazo (debido a alergias, enfermedad crónica, o adenoides inflamados).

¿Qué causa la congestión nasal en infantes?

Puede que te empieces a preocupar automáticamente por una enfermedad cuando la nariz de tu bebé suena tapada pero la congestión nasal no siempre se debe a una enfermedad. La nariz tapada es un síntoma, que puede ser causado por un número de desórdenes diferentes:

Razones para la congestión nasal en los primeros años de vida incluyen…

  • Aire seco
  • Irritantes
  • Infecciones
  • Alergias
  • Adenoides inflamados
  • Cuerpos ajenos
  • Uso excesivo de algunos sprays nasales o gotas con medicamento

– Aire seco

Los bebés recién nacidos tienes narices diminutas. Ellos también tienen pasajes nasales muy estrechos los que son sensibles al aire seco. La exposición al aire seco (ocurre en meses de invierno) puede secar las secreciones nasales del recién nacido, lo que resulta en una respiración ruidosa.

Aunque técnicamente no es congestión nasal, porque la respiración ruidosa se debe a la estructura de la nariz y/o al secado de las secreciones nasales y a la inflamación de los pasajes nasales, suele ser confundido por una congestión nasal.

¡A qué estar atento!

  • Tu recién nacido está bien
  • La respiración ruidosa se relaciona a la nariz (por ejemplo, no al pecho)
  • No hay descarga nasal

¡Qué ayuda!

  • Una nariz más grande – para eso tendrás que esperar. Dado que tu bebé está bien y su alimentación no está afectada, no se necesita tratamiento.
  • Una solución salina puede ser útil para humectar sus pasajes nasales y ayudar a despejar secreciones secas que estén causando la respiración ruidosa.
  • Dado que los vaporizadores agregan agua (humedad) al aire, ellos pueden ser útiles en meses de invierno cuando el aire está particularmente seco.

– Resfríos y gripe

La congestión y la descarga nasal son síntomas comunes de una infección del tracto respiratorio superior, por ejemplo, resfrío o gripe (influenza).

Debido a un sistema inmune inmaduro, los resfríos y la gripe son muy comunes en la infancia y niñez temprana. Un bebé puede pasar por 6 a 10 resfríos durante su primer año de vida. Los resfríos y la gripe son causados por cualquier número de virus diferentes, de los cuales algunos pueden ser transmitidos de una persona a otra por el aire, pero en su mayoría son transmitidos en el contacto de manos a nariz.

Los resfríos son lejos más comunes que la gripe. La gente frecuentemente dice que tiene gripe cuando tiene un simple resfrío. Un resfrío es menos serio que la gripe y los síntomas son también menos severos. Los resfríos son más que nada una molestia y usualmente no son un riesgo serio para la salud. En el peor de los casos el resfrío puede llevar a una infección bacteriana secundaria en el oído medio o en los paranasales, lo que se puede tratar con antibióticos.

Los síntomas de la gripe son mucho más debilitadores que un resfrío y generalmente incluyen dolores de cabeza, fiebre, dolores musculares, apetito pobre y fatiga. Si la gripe es equivocadamente diagnosticada como un mal resfrío, se pueden pasar por alto complicaciones que potencialmente amenazan la vida como la neumonía. Si tu niño está activo, es más probable que tenga un resfrío.

¡A qué estar atento!

  • Tu niño puede estar levemente mal a muy mal
  • Descarga nasal; en principio transparente, luego se torna amarilla, se vuelve más espesa y puede tornarse verde.
  • Vuelve a transparentarse a medida que mejora el resfrío.
  • Fiebre
  • Tos
  • Voz ronca
  • Un niño mayor puede quejarse de dolor de cabeza, dolor en las articulaciones, dolores musculares o de garganta irritada.
  • Un bebé puede desarrollar dificultades para alimentarse (dependiendo de cuán congestionada esté su nariz o cuán irritada esté su garganta)

Los síntomas normalmente mejoran en 2 semanas.

¡Qué ayuda!

  • Es sabio ver un médico que asista en el diagnóstico del resfrío o gripe si estás inseguro.
  • Tu bebé puede no tener deseos de comer, pero trata de darle muchos líquidos.
  • La congestión suele ser peor cuando están recostados, así que mantén a tu bebé en una posición inclinada levantando el extremo superior del colchón.
  • Promueve que toda tu familia lave sus manos regularmente para reducir el riego de propagar la enfermedad a otros miembros de la familia.

– Alergias

La congestión y la descarga nasal es un síntoma común de una reacción alérgica. La alergia al polen (también conocida como rinitis alérgica temporal, alergia al pasto o resfrío de verano) es causada por una reacción alérgica a una substancia en el aire, tal como el polen que puede ingresar a la nariz, seno nasal, garganta y ojos.

Aunque es más común en primavera y verano, la rinitis alérgica puede ocurrir en cualquier momento como respuesta a otras cosas que pueden o no ser transportadas por el aire, tales como polvo, moho, pelo animal o picaduras de insecto. Menos comúnmente, la congestión y descarga nasal puede ocurrir como una reacción a alérgenos contenidos en la leche, comidas o medicamentos.

Si no se trata los síntomas pueden durar semanas e incluso meses.

¡A qué estar atento!

  • Descarga nasal transparente y aguada
  • Estornudos
  • “Sorbeteo” de nariz permanente
  • Tos seca
  • Sibilancias
  • Irritaciones
  • Ojos aguados que pican

Cuando la alergia se debe a comida o leche, puede haber síntomas adicionales como…

  • Vómito
  • Gas excesivo
  • Diarrea

¡Qué ayuda!

  • Descubrir la fuente de la alergia, a modo de poder evitarlo sería ideal pero no siempre es posible.
  • Los antihistamínicos reducen la reacción alérgica del cuerpo. Aunque existen muchos antihistamínicos disponibles sin receta médica, muchos de estos no son adecuados para niños y bebés. Consulte a un médico si su hijo presenta cualquier síntoma de tipo alérgico.

– Adenoides inflamados

Las amígdalas y los adenoides son tejidos glandulares cerca de la entrada a los pasajes respiratorios. Aunque puedes ver las amígdalas mirando la garganta de tu niño, los adenoides se ubican detrás de la nariz y no son directamente visibles.

Las amígdalas y los adenoides son parte de las defensas de nuestro cuerpo contra infecciones. Ellos filtran bacterias y virus que entran por la nariz y la garganta, y producen anticuerpos para ayudar al cuerpo a luchar contra las infecciones. En ocasiones las amígdalas y los adenoides pueden infectarse por los gérmenes que están tratando de eliminar; entonces se tornan inflamados e irritados.

Generalmente los adenoides crecen entre el nacimiento y los 4 años, luego se achican progresivamente. Sin embargo, un niño puede nacer con adenoides grandes, lo cuales se hayan desarrollado mientras estuvo en el útero.
Los adenoides inflamados pueden causar congestión nasal. En casos severos, pueden bloquear completamente los pasajes nasales. Los adenoides inflamados pueden también causar disturbios en el dormir. En algunos casos la inflamación de los adenoides se asocia con el desarrollo de fluido en el oído medio.

¡A qué estas atento!

  • Tu hijo puede quejarse de dificultad para respirar por la nariz
  • Respiración ruidosa por la nariz
  • El habla puede sonar nasal, como si la nariz estuviese apretada
  • Respiración por la boca
  • Ronquido al dormir
  • Podrías notar que el niño deja de respirar por algunos segundos mientras duerme (apnea)

-¡Qué ayuda!

El único tratamiento para los adenoides inflamados y obstructivos es removerlos quirúrgicamente. Los antibióticos y otros medicamentos no ayudan. El médico de tu hijo te aconsejará el mejor camino a seguir. Puede ser necesario consultar a un especialista en oído, nariz y garganta.

– Cuerpos ajenos

Un cuerpo ajeno se refiere a cualquier objeto que se ubique en el oído, en la nariz o en la garganta, que no debiese estar ahí. Los niños menores de 5 años son curiosos y ocasionalmente ponen objetos pequeños, tales como porotos, palomitas de maíz, maníes, semillas, botones, canicas, papel, piezas plásticas de juguetes, pedazos de esponja o pequeñas baterías hacia dentro de su nariz.

Muchas veces los niños temen de reconocer que han insertado algo en su nariz, por lo que los padres se dan cuenta del problema sólo cuando han aparecido los síntomas.

¡A qué estar atento!

  • Respiración ruidosa
  • Sólo una fosa nasal afectada (¡usualmente!)
  • Descarga nasal verde o amarilla olorosa
  • Descarga sangrienta
  • La nariz puede tornarse inflamada o sensible

¡Qué ayuda!

Obviamente remover el objeto, pero esto no siempre es un asunto sencillo. Si tuviste la suerte de ver a tu hijo insertar el objeto en su nariz, puede que logres quitarlo. Si tu hijo es lo suficientemente grande, incentívalo a sonar su nariz (soplar) varias veces. (Presiona la fosa nasal despejada para que haya más presión en la fosa nasal obstruida). También puedes intentar aplicando solución salina en spray o en gotas y utilizando un aspirador nasal para chupar hacia afuera el objeto.

No entres a escarbar con pinzas o cualquier instrumento con el que puedas empujar el objeto más hacia adentro. Si el objeto no se remueve fácilmente, visita un médico.

Para cuando el niño ha desarrollado una descarga el tejido que rodea al objeto ya está inflamado y es poco probable que tengas éxito removiéndolo tú mismo, así que es mejor no intentarlo porque puedes causar más daño. Si después de que un médico ha quitado el objeto tu hijo tiene descargas malolientes, puede que necesite gotas nasales o ungüento antibiótico.

– Uso excesivo de spray nasal medicado

Aunque el uso excesivo de spray nasal medicado es una causa común de congestión nasal en adultos, raramente es la causa de la congestión nasal en infantes o niños pequeños porque los sprays descongestionantes con medicamento no son recomendados para niños menores de 6 años.
Los descongestionantes medicados pueden tornarse adictivos y empeorar la congestión nasal. Ten cuidado de los descongestionantes con medicamentos o compuestos químicos que se venden sin receta médica, puesto que el uso prolongado de estos sprays puede dañar el delicado tejido en la nariz y en la cavidad sinusal. La inflamación y congestión recurrente de las membranas nasales puede ser causada por el uso excesivo de sprays nasales medicados.

Cuándo ver a un médico
Ve a un médico si tu hijo…

  • Tiene problemas para respirar
  • Tiene fiebre
  • Tiene tos o silbido
  • Tiene descarga nasal espesa y pegajosa
  • Tiene síntomas tipo alérgicos
  • Tiene cualquier hinchazón en la cara
  • No toma líquidos
  • Está alterado
  • Es menor a 3 meses y tiene signos de resfrío o gripe
  • Si tú estás preocupado
  • Visita al médico para su consejo antes de usar medicamentos.

– Medicamentos

Los medicamentos de venta sin receta médica tratan síntomas pero no hacen nada para tratar la causa. En situaciones donde los síntomas son leves no es necesario un tratamiento. Las defensas naturales de tu hijo sanaran el problema con el tiempo. Interviniendo con el uso medicamentos puedes interferir en los procesos naturales de curación del cuerpo y prolongar los síntomas (especialmente si se usa el medicamento equivocado).

Cuando los síntomas son más debilitadores o incómodos para tu hijo los medicamentos pueden ayudar. Ninguna medicina funciona igual para todos los niños y todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios. Las ventajas y desventajas de usar un medicamento deben compararse cuidadosamente.

Existen muchas causas distintas para la congestión nasal, así como existen muchos tipos distintos de medicamentos para tratar diferentes síntomas. Cada uno actúa en una forma diferente. Asegúrate de entender su propósito antes de dar un medicamento a tu hijo.

Si estás preocupado por la congestión nasal de tu hijo es sabio ver a un médico antes de usar medicamentos.

Solución salina en gotas o spray

Una solución salina al 0,9% de cloruro de sodio en agua estará disponible como enjuague nasal, spray o gotas en cualquier farmacia.

Los sprays o las gotas salinas pueden ser útiles para enjuagar la nariz, lo cual puede ayudar a aliviar la congestión causada por irritantes. La solución salina también se puede usar para humectar los pasajes nasales irritados por el aire seco. Sin embargo, es poco lo que ayudarán a aliviar la congestión nasal que se deba a otras causas.

La solución salina, que tiene una consistencia similar a las lágrimas, no contiene medicamentos y se puede usar libremente a tu discreción. (Recuerda entibiarla a temperatura ambiente antes de usar).

Ungüentos para el pecho

Los ungüentos para frotar el pecho te hacen sentir como que estuviesen ayudando porque el aceite de alcanfor, mentol y eucaliptus hace que los pasajes nasales sean más sensibles al aire frío. Sin embargo, estudios han demostrado que los ungüentos para frotar el pecho no presentan beneficios probados para reducir los síntomas de la congestión nasal o de las descargas nasales. (Los ungüentos para frotar el pecho o los fluidos vaporizadores no contienen descongestivos).

Los ungüentos para frotar el pecho pueden ser irritantes al aplicarse directamente en la piel del bebé.

– Ayudas al tratamiento

Aspiradores nasales
Si tu hijo es demasiado joven para sonar su nariz, un aspirador nasal puede ayudar a remover las mucosidades. Si las descargas nasales son espesas y pegajosas, suéltalas aplicando 2 o 3 gotas de solución salina en cada fosa nasal o con una aplicación de solución salina en spray.

Debido a que la congestión nasal se debe a los vasos sanguíneos inflamado y no al bloqueo con mucosidades espesas, remover las mucosidades ofrece un alivio temporal únicamente. La molestia que causas al niño usando el aspirador nasal puede no valer la pena, así que debes hacerlo sólo cuando lo consideres necesario.

No insertes cotonitos, pinzas u otros elementos en la nariz del niño, ya que puedes hacer más daño que bien.

Vaporizadores y humidificadores

Los vaporizadores y humidificadores pueden ayudar a humidificar el aire seco pero hacen poco por aliviar la congestión nasal que se deba a otras causas. Nos fluidos vaporizadores no ofrecen beneficios probados para la reducción de síntomas del resfrío. Como los ungüentos para frotar el pecho, ellos simplemente hacen más sensibles los pasajes nasales.

Si no se limpian correctamente, los humidificadores y vaporizadores pueden cultivar gérmenes y moho, los que luego son circulados por el aire para que tu hijo los respire.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD

Esta información no debe utilizarse como substituto del cuidado y consejo que entrega el médico de tu hijo. Puede haber variantes en el tratamiento que tu doctor recomiende basándose en factores individuales y en las circunstancias.